-
El Marques de Viana, nos comunico que no existían documentos de nuestra
familia en su archivo, me decidí por lo tanto entrar en los archivos
públicos. -
Empecé buscando los testamentos de
las personas que me constaba, habían tenido una vida feliz y normal, a
pesar de haber acudido en varias ocasiones a los Juzgado, cosa que con
frecuencia me iba encontrando cuando empecé a investigar, por ser
llamados a los pleitos como descendientes. - El primero fue el
testamento de Don Fernando Rafael Cabrera Pérez de Saavedra, Marques de
Villaseca, de Fuentes, de la Rosa, de la Mota de Trejo, Conde de
Villanueva de Cárdenas, de la Jarosa, de Talhara, Adelantado Mayor de
las Canarias – heredero primogénito de multitud de Títulos que unos
obtento, otros los heredó su hijo primogénito, y otros se perdieron por
el fallecimiento de sus dos hijos, y no tener documentación, (ya se
había perdido el archivo,) ni tener noticias, los que debieron heredar
por el derechos que les asistían. - Me fue muy difícil encontrar el
testamento de Don Fernando Rafael, se hizo por poder que dio a su
esposa Doña Carmen Bernuy y Aguayo. se formalizo el poder en Ecija 11
de noviembre de 1.843, al no encontrarlo el notario me ayudo a
buscarlo, y lo encontramos en la testamentaria; ( tardaron mucho en
hacerla ) se hizo en 1.851.
(Archivo de
Viana – Caja 124 – Test 25 – año 1.843- Pág. 79 y Caja 130 - Test 47 –
Pág. 86 y Caja 111 – Exp 6 – año 1.843-1.852 )
-
Me sorprendió enormemente que la inmensa fortuna, estuviera intervenida
por el Juzgado, por un histórico pleito sobre el Señorío de Belmonte. -
Cuando me entere, me interese por saber cuando y como termino.. -
Investigue en el Archivo Histórico Nacional en Madrid, en la sección de
Consejos de Castilla en pleitos sobre mayorazgos, solo encontré leves
referencias, por lo que seguí buscando los demás testamentos, para
saber lo ocurrido. - En los Protocolos Notariales de Madrid, encontré
los tres testamentos de Don Juan Bautista Cabrera y Bernuy, el
primogénito y heredero ante Díaz y Gómez, esta testamentaria aunque se
hizo en un sitio inapropiado, para la familia, ( en Loja, Granada ) no
la pudimos ver, a pesar de desplazarnos para analizarla, los notarios
nos dijeron que en la guerra les habían quemado el archivo integro. -
Se suponía no estaba intervenida por el histórico pleito, dado que los
demás lo declaraban en sus testamentos. y la facilidad con la que
adquirieron los bienes. Los historiadores con este motivo, lo dieron
por concluso.
(Archivo de Viana –Caja 130 – Test 21 – Pag 83 año 1.871 y Caja 85 –Exp 119 – Pag 651 – año 1.871 )
-
Sigo la investigación, sobre los testamentos para saber como acabó este
histórico pleito, por no encontrar noticia alguna sobre ello. - Vuelvo
a los archivos y busco el de la heredera de Don Juan Bautista Cabrera y
Bernuy, Marques de Villaseca, Doña Carmen Pérez de Barradas y Bernuy,
aunque cuando hizo los siete testamentos esta Sra. era ya, Marquesa
Vda. de Viana.
- Me sorprendió ver, que no
teniendo el más leve parentesco con la familia de los Fernández de
Córdoba, tuviese también intervenida la testamentaria. - Tanta fue mi
sorpresa, y al no encontrar explicación, me dirigí al Tribunal Supremo
con los tres testamentos, para que me explicaran el salto que había
dado esta intervención y ha que era debido. - La entrevista la tuve con
el Jefe de Sala, que fue muy atento y me atendió muy bien, me ayudo
dándome las pautas a seguir..
- Me pregunto que
la familia tenía que tener alguna noticia y que si el pleito había
terminado, (esto me lo decía en 1.989) tenían que haber comunicado a
los Marqueses de Villaseca, que eran parte importante en el litigio. -
Me indico que pasase al archivo y buscara en los índices, hasta
encontrar la sentencia, que el suponía con seguridad, que tenia que
estar terminado, me dio como referencia la fecha para empezar la
búsqueda, el último testamento de la Marquesa Vda. de Viana - Luego
encontré la explicación a la intervención, cuando comprobé que había
participado en el pleito a partir de 1.878 - Baje al archivo y me
encuentro con una agradable sorpresa, estaba allí una Sra, que conocí
estando de meritoria con la Directora de Archivos, en el Ministerio de
Cultura, fue una gran alegría y a la vez mucha suerte, me constaba que
me iba ha ayudar. - Repasamos todos los índices desde el 1.901 hasta el
1.910 y no encontramos nada que hiciese referencia a ningún pleito,
sobre el tema. Se pensó seria mas útil, buscar los autos.
-
Esta Sra en esta fecha, era la archivera del Tribunal Supremo, llamó a
todos los archivos donde ella creía que podían estar, labor grande por
existir en aquella época, cinco instancias y los documentos habrían
tenido que pasar por todas, hasta llegar al Supremo. - Me llama una
tarde y me dice que me pase por el Tribunal, a pedir un permiso, para
ir a investigar en el archivo de Alcalá de Henares, que le habían dicho
que existe allí, unos autos muy extensos, de apellido Fernández de
Córdoba.
- Con el permiso firmado, me desplace
a Alcalá de Henares, donde quedaron alucinados, cuando me preguntaron
que documento quería ver, ya contactado que era el pleito que
buscábamos del Señorío de Belmonte, le conteste que todos, al principio
lo tomaron a broma, yo quería ver todo lo que había de la familia, por
que ya sabia que habían participado. - Quise verlos todos por
temer no me dejaran, entrar en el archivo de Viana y al menos, de este
asunto podía quedar enterada. . - Ese fue el motivo por lo que quería
ver todos los documentos de los autos, de los cuales saque, no solo
enseñanzas si no tanbien muchas noticias, que algunas pedí copia
compulsada, por que me podían ser útiles. - El pleito empezó por
la lucha sobre unos mayorazgos entre Fernando Alonso Fernández de
Córdoba Sr.. de Belmonte y Gonzalo Méndez de Sotomayor en 1.530 y fue
reavivado en tiempos de Antonio Fernández de Córdoba por Catalina de
Cabrera y Alonso Cabrera, en 1.630 cuando este ocupo un puesto, que el
creyó le podía ayudar.
- A pasar los años los
descendientes iban cambiando de apellido, una Sra llego a ser la
heredera de los Fernández de Córdoba y al casarse con un Fernández de
Mesa, cambian por primera vez el apellido, y al unirse su rama en
matrimonio como heredera, de esta línea otra Sra, con un Cabrera, pasan
a llamarse Cabrera y Bernuy Marqueses de Villaseca, así sigue esta
familia, hasta el final del pleito. - A los Méndez de Sotomayor les
pasa lo mismo, después fueron Cabrera, siguen con Fernández de Córdoba
y terminan en Martel Condes de Torres-Cabrera
(Archivo de Viana – Legajos 6-7-8-9-10 – Pleito 1 – años 1.620 a 1.848 – Legajo 12- Pleito 1 – año 1.631 – 1.881 – 1.905 )
Legajo 2565 a 2571 Archivo de Alcalá de Henares ( Muy abreviado por ser muy extenso, que transcribo literalmente) “ Escrito dirigido a S.M. el Rey Señor:
Don Antonio Fernández de Córdoba, Alférez Mayor perpetuo de ella, el
primero que alzó pendón en Andalucía por V.M. descendiente de Don
Domingo Muñoz de Córdoba, Adalid y Capitán General de los Sres. Reyes,
de gloriosa memoria Don Fernando y Doña Isabel, que gano la ciudad de
Córdoba a la corona Real, y de Don Alonso Fernández de Córdoba y
Aguilar, que murió en Sierra Bermeja, peleando con los moros, en la
toma del Reino de Granada, para su Majestad, y de Gonzalo Fernández de
Córdoba, Gran Capitán, que conquisto el Reino de Nápoles y lo sujeto a
la corona de su Majestad y de Don Antonio Pérez de Guzmán el Bueno, que
por no entregar a los moros, la fortaleza de Tarifa, dejo degollar por
ellos a su hijo mayor y les dio el cuchillo para ello, y del Conde de
Cabra, que prendió al Rey (Boabdil) de Granada en servicio a la Corona
Real, y de Don Gómez Fernández de Córdoba mi padre, Alférez Mayor que
fue de dicha ciudad, que sirvió a su Majestad en las tomas del Peñón y
en la conquista del Reino de Portugal, y en el casamiento de la Señora
Infanta Doña Catalina de Aragón, y en el que celebró el Rey Ntro. Sr.
con la Serenísima Reina, Doña Margarita Ntra. Sra., yendo a la ciudad
de Valencia, a darle la enhorabuena de venir a serlo de España, por
este reino y por su Majestad, con otros muchos servicios de Menino, a
la Serenísima Reina Doña Ana Ntra. Sra., abuela de V.M, siendo el
primero, que se asentó en los libros por Menino del Serenísimo Príncipe
Don Diego.-
ME QUERELLO a S.M.- del
Señor Don Alonso de Cabrera, del Consejo de Cámara de V.M. y del
licenciado Rodrigo de Cabrera, Corregidor que es de la ciudad de
Córdoba, por que sin causa ni razón que vale, y solo en virtud de una
Provisión de emplazamiento, en que me pide algunos b ienes, de mis
antecesores y yo poseemos, de mas de doscientos años a esta parte,
despachada en el Consejo Real de V.M. en 28 de Octubre pasado por
Lázaro de los Ríos Angulo, escribano de Cámara de V.M. que como
parecerá su Decreto y de ella, el dicho Rodrigo de Cabrera en 24 del
mes de noviembre pasado, fue en su segundo día que tomó la vara de
Corregidor, a las seis de la mañana, fue a las Casas Principales de mi
morada, con mucha gente, en compañía de Francisco Cano, criado del
dicho Don Alonso de Cabrera, que llevaba poder suyo para el
emplazamiento y cercó las dichas casas y puso guarda en la puertas
principal y postigos de ella y no estando yo en la dicha ciudad, entro
y halló a Doña Isabel Fernández de Córdoba y Guzmán mi mujer, nieta de
Don Martín Fernández de Córdoba, Alcaide de los Donceles, en la cama,
le quito los vestidos y encerró en su recamara, estorbándole que no se
pudiese levantar ni vestir y encerró en su compañía, a Doña Constanza
de Haro y Córdoba y a Doña Luisa de Córdoba y Guzmán, sus hijas y a
Doña Marina de la Cerda y Mendoza, su nuera y a Don Fernando de Córdoba
su hijo mayor, del Habito de Santiago, y a todos los criados que en la
casa había, poniéndoles guardas para que no saliesen del dicho cuarto y
pidió las llaves, de los escritorios que en ella había, y un archivo
donde están los papeles, de los mayorazgos de la dicha Doña Isabel de
Córdoba y Guzmán u míos, y habiendo abierto pidió un cofre y hecho
dentro once libros grandes, encuadernados de la hacienda de ambos, por
mano del dicho Francisco Cano, criado del dicho Don Alonso de Cabrera y
con su intervención, se los llevo a su casa, dejando los demás papeles
y archivo con un candado, que consigo trujo y se llevo la llave, para
hacer mas escrutinio como lo ha hecho y de presente tiene el dicho
candado, puesto estorbándome, que no pueda valer, aun para mi defensa
de mi hacienda. - Después de habérmela quitado, por parte del dicho Don
Alonso de Cabrera, se me notifico la Provisión de emplazamiento, en la
ciudad de Granada, donde a otros negocios de ella estaba, en 4 del mes
dicho de diciembre que pasó, fue 10 días después del despojo de los
papeles,...como consta de su información, cosa que no se ha hecho y
puede en tierra de Rey tan católico y cristiano, como V.M. por ser
contra las leyes, de estos Reinos y contra todo el derecho, razón y
justicia, que debieran guardar por ser ministros de V.M. y no valerse
de Sr. Real poder, para cosas injustas,….. pues tales solo se deben y
suelen hacer, con personas que han cometido delito contra la Ley de
Ntro. Sr. o contra la Corona de V.M. y no habiéndolo hecho, debe V.M
castigar a los culpados, con demostración publica, como lo ha sido, lo
que ellos han hecho y el descrédito de mi reputación, de leal vasallo
de V.M. de que esta escandalizada toda Andalucía. - Por que ha crecido
a este acceso el modo de Don Alonso de Cabrera, justifica para casarse
con Doña Catalina de Cabrera su sobrina, por cuya persona y cabeza y en
cuyo nombre se me pone pleito, y el dicho Don Alonso como su marido y
conjunta persona, ganando dispensación para casarse con la dicha Doña
Catalina, sin consentimiento de Doña Luisa de Cabrera su madre, Vda. de
Don Antonio de Cabrera, su hermano mayor, cuya hija es la dicha Doña
Catalina heredera de su casa y mayorazgos y haciendo relación al
Consejo Real, de V.M. que convenía sacarla del poder de su madre a otra
parte. - Ganó Provisión para ello y siendo del Consejo de V.M. fue por
su persona a la ciudad de Córdoba y la saco, contra su voluntad y la de
su madre, ayudado de Don Francisco del Corral, su primo hermano y
consiguientemente la saco de la dicha ciudad, en su compañía y de Doña
María de Cabrera, parienta suya y la trujo a Pedro Abad, el lugar del
Marques del Carpio y de allí ha esta, en la Corte de V.M. procurando
reducirla, a que se casase con el, en cuyo seguimiento vino Doña Luisa
de Cabrera su madre, a dar cuenta a V.M. su queja, y él consiguió
casamiento, mujer y hacienda y esto constara, de la relación y data del
breve y dispensación que tuvo de S.S. para casarse con su sobrina, y de
la Provisión y data, que para el deposito gano en su Consejo - Y de los
autos, que en virtud de la dicha provisión, se hicieron por Don
Jerónimo Zapata Osorio, Corregidor de la dicha ciudad y de Don Diego
Cambero de Valverde su Alcalde Mayor, y habiendo pleito pendiente en la
Chancilleria Real de Granada, sobre estos mismos bienes mas de cien
años, por parte mas legitima y estando sentenciado en vista, impuesto
perpetuo silencio a los que trataban de él, y apelado y concluso, para
revista como consta de un testimonio que tengo presentado, en su
Consejo Real de V.M.
Sigue el relato : - Pretende,
el dicho Don Alonso de Cabrera, desaforarme de mi fuero y jurisdicción,
obligándome a nuevo pleito, que el dicho Don Alonso de Cabrera me pone
de nuevo, es por decir que descienden el y su mujer Doña Catalina de
Cabrera, de una hija de Doña Mayor Martínez de Argote. mujer que fue de
Gonzalo Méndez de Sotomayor, hermana de los varones, que pusieron la
primera demanda a estos bienes, y habiendo varones de esta misma línea,
que siguen este pleito, claro esta que no puede la hembra entrar ni
poner pleito alguno, ni yo puedo ser molestado en diferentes
tribunales, además que en dicho pleito esta averiguado y probado, con
muchos testigos de vista, trato y conocimiento, de la dicha Doña Mayor
Martínez de Argote y Don Gonzalo Méndez de Sotomayor, que no tuvieron
ninguna hija, sino tres hijos varones, cuyos descendientes han seguido
este pleito y la Provisión que el dicho Don Alonso de Cabrera, pidió al
Consejo de V.M. - No manda sacar los dichos papeles, sino solo un
emplazamiento, no mandando el Consejo ni la dicha Provisión, bien se
reconoce que el dicho Rodrigo de Cabrera, hizo lo que no podía, ni
debía hacer y se puede presumir, que por el apellido Cabrera y por
estar el dicho Don Alonso de Cabrera, en el Consejo de la Cámara de
V.M. por cuya mano, pasan los acrecentamientos de los que por tenerle
grato, se atrevió a quebrantar mi casa y encerrar a mis hijos, nuera y
mujer y hacer una cosa que en este Reino a parecido tan mal, y este
pleito que dicho Don Alonso me pone, es en nombre de Doña Catalina de
Cabrera su mujer, hija de su hermano mayor, que es con la que se casó
en la forma que arriba queda dicho y en caso que el pleito que me pone
tuviese algún derecho, no le toca a el, (no tiene legitimo derecho) si
no a la dicha Doña Catalina su mujer. - Humildemente a V.M suplico,
sirva de mandar se remita esta demanda a la Chancillería de Granada,
pues será justo desaforarme y que el pleito de la Chancillería se
traiga, a Consejo a donde el dicho Don Alonso por ser Consejero, podría
aunque no es de creer ser poderoso, para que mi justicia se oscureciese
por los dichos tiempos de V.M. que con tanto celo, quiere que se guarde
con igualdad la justicia a todos, no permitirá se hagan semejantes
agravios, en perjuicio de sus súbditos y vasallos, pues hay ejemplo en
el Consejo Real de V.M., que habiendo el Marques Deposa presidente que
fue del Consejo de Hacienda, de V.M. con la mano de ser Ministro
poderoso, hizo sacar unos papeles de los archivos del Duque de Sesa, en
la villa de Baena, para otra demanda semejante que el Marques, por este
modo puso al Duque de Sesa, quejándose la parte del Duque a su
Majestad, el Rey Felipe II abuelo de V.M. se dio comisión, a
Don Francisco Mena Alcalde de su casa y corte de V.M, para que fuese a
la dicha villa de Baena, a castigar este exceso, cuyo favor y merced
espero yo recibir de V.M, como mi Rey y Señor natural”
-
Esta investigación y descubrimiento, me resulto interesante lo que
había encontrado, estuve visitando este archivo varios días y más
cuando encontré como actuaron las dos personas, que sin ser de la
familia se incorporaron y leí cosas que omito relatar, pero que hacen
historia
- A la Marquesa Vda. de Viana, le costó el que la admitieran y busco
grandes apoyos, que a pesar de ser Vda. del Marques de Villaseca,
siendo un pleito de sangre, tuvo que pedir importantes ayudas. - Esto
ocurría al fallecimiento de su primer marido, aunque quisieron
activarlo se tardo, fue admitida en 1.878. -
A su fallecimiento,
al haber dejado heredero el sobrino de su segundo marido, Marques de
Viana muy distante de las familias que luchaban, se complico mucho mas
el tema y los participantes se oponían, a que fuera admitidos y hubo
que esperar que los jueces analizaran con detenimiento y
decidieran.
- Temiendo que a él, le seria mucho más difícil, se puso en contacto
con Don Martín Rosales y Martel Duque de Almodóvar, miembro de la
familia de los Condes de Torres Cabrera, oponentes en este pleito, el
que le cede sus derechos a Don José de Saavedra y Salamanca ya II
Marques de Viana. ( se supone que con una gran compensación )
(Archivo de Viana - Legalo 12 – Pleito 1 – Año 1.902 – Legajo 112 – Exp 3 – año 1.903- 1.905 )
-El
Marques de Viana pidió una prorroga de 6 meses, para que sus abogados
estudiaran el asunto, la pide en mayo de 1.903 y solo se le concede 2
meses - Como el asunto debía estar difícil, vuelve a pedir otra
prorroga en septiembre de 1.903 de 4 meses, a nombre de Doña Carmen
Pérez de Barradas y Bernuy fallecida en 1.901, no nos consta que
pensaron los Jueces, a esta petición.
- Vuelve a insistir en noviembre, el 2 de enero de 1.904, el 1 de
marzo, en abril, en octubre, y el 30 de diciembre ya no le concedían
mas y las cosas se complicaban aunque había contactos importantes por
este motivo y el 30 de diciembre pide una prorroga, por motivos de
enfermedad de su letrado ¿? (esperó 3 años para saber si lo admitían) -
Al final presenta un recurso de suplicación 22 de septiembre 1.904 -
Se arregló como se suponía, con tan importantes contactos en todos los
temas, se le soluciono todo y sentenciaron “refiriéndose a la sentencia
dada el 12 de diciembre de 1.630 en el Consejo de Castilla, dando la
razón a los Fernández de Córdoba”. - (Léase entre líneas a quien se
refirieron los Jueces) la sentencia en su parte disponía y ordenaba
perpetuo silencio a la parte de Don Alonso de Cabrera
-
Hubo muchos asistentes cuando se leyó la sentencia, que al fin
encontramos, después de casi dos meses analizando todos los tomos
existentes en el archivo del Tribunal Supremo, se localizo de manera
muy particular, y enterados unos abogados quisieron estar presentes
cuando se leyera. - Al terminar dieron fuertes aplausos y decían, bien
por los Jueces
-Los bienes por los que
litigaban eran muy importantes, muchas fincas, varios patronatos y
muchas Obras Pías, además dos casas solariegas importantes en el barrio
de Santa Marina.
-Al final de este estudio,
me dirigí al Ministerio de Cultura a entrevistarme con la nueva
encargada o Subdirectora, que al haber cambiado la política nacional,
cuando empecé trabaje con la UCD y en este momento era ya del PSOE la
Sra. que ocupaba el puesto, con la que me desahogue, contándole muchas
cosas y nos entendimos bien, pero cuando le pedí que llevara este
pleito histórico al Archivo Histórico Nacional, que yo creía era el
sitio indicado, no le pareció prudente y me contesto, - que aquel
historiador que quiera estudiarlo, lo encontrara como tu lo has
encontrado.- - En ese momento pensé, que este pleito por muy histórico
que sea, jamás saldrá de donde esta y lo creo prudente y justificable
reseñarlo Empezó en el año 1.530 y termino en 1.905.- No creo que
sea normal, que un solo pleito tardar 375 años ¿será este el mas largo
de la historia de la judicatura? Al menos el más interesante, digno de
un largo libro – Esta familia son descendientes de los Comendadores de
la Torre de la Malmuerta, historia bien conocida por los cordobeses.